sábado, 7 de noviembre de 2026

Duran Duran: los éxitos ochenteros duran y perduran

Los 80 molaban. Es cierto que a veces se mira con demasiada indulgencia a una década que también tuvo sus aspectos negativos —muchos—, pero ahora la nostalgia se ha encargado de olvidarlos mientras te recuerda todo lo destacado que hubo, especialmente en el deporte, la música y el cine. No nos gusta lo que vemos adelante y nos aferramos a mirar por el retrovisor, aunque los objetos no se vean como realmente son y fueron.

Duran Duran es uno de los grandes representantes musicales de esa época con un pop romántico a base de sintetizadores al que añadían un toque funky y bailable, relanzando todavía más el nivel desde la llegada de Simon Le Bon a la formación justo en 1980. Un hermoso abrigo cómodo de colores en el que refugiarse ante el frío. 

Creadores de grandes melodías y protagonistas de ambiciosos videoclips, —mención especial al que rodaron en 1984 para la canción The Wild Boys, con un impactante tono postapocalíptico heredero de Mad Max—lograron cautivar a una generación que empezaba a consumir música a través de un método distinto, gracias a la recién nacida MTV. La cadena televisiva adoraba a esta banda por su alto atractivo visual y el de sus integrantes —auténticos iconos sexuales—, quienes marcaban estilo hasta en la moda con un diseño rompedor y moderno. 

Veintiún años después de su última visita a Madrid, Duran Duran regresaba en un único concierto en España dentro de este nuevo tour, Free To Love, para comprobar si su magnetismo y seducción siguen intactos. O al menos, el de sus canciones. 

Duran Duran Free To Love 2026

Duran Duran + FEZ en el Movistar Arena (Madrid), 6 de noviembre de 2026 

Los londinenses FEZ, con su psicodelia y rock progresivo, además de algo de trip hop, abrieron paso con su eclecticismo a sus compatriotas Duran Duran, quienes salían al escenario con puntualidad británica y las mejores de sus sonrisas —Simon Le Bon, Nick Rhodes a los teclados, John Taylor con el bajo y Roger Taylor a la batería, la formación clásica, además de Dom Brown a la guitarra, un saxofonista y un par de coristas—, ante un público más bien maduro, y en gran parte femenino, que ha crecido al ritmo de sus éxitos.

Éxitos que no tardaban en asomar la cabeza, desde el inicio, con Hungry Like A Wolf, A View To Kill, el único tema principal de una BSO de la saga de James Bond que ha llegado al número uno en la lista Billboard, o el propio The Wild Boys, con un monstruoso rostro que observaba intimidatoriamente desde la pantalla, muy al estilo del Eddie de Iron Maiden. A medida que iba avanzando el repertorio, Simon se iba desprendiendo de piezas de su ropa como un reptil mudando la piel, como en un espectáculo de striptease en Las Vegas.

También había espacio para los covers, como ese Super Freak de Rick James —que también popularizó más si cabe MC Hammer con su versión rap llamada U Can´t Touch This—, el White Lines (Don't Don't Do It) o incluso el Psycho Killer de Talking Heads con el que cerraban su primera parte de la actuación.

Duran Duran Madrid 2026

Obviamente, en este tramo no se olvidaban de interpretar Notorious, Ordinary World, Come Undone, una muestra más reducida del Only In Dreams, además del celebrado Planet Earth o del más reciente Free To Love, de los pocos cortes que son de este siglo y que dan nombre, además, a esta gira europea. Un tour que no deja de ser revivir los viejos hits, que es lo que verdaderamente el público busca.

Duran Duran Madrid 2026

El bis era de dos piezas y de muchos quilates, como la música de esta formación de Birmingham: Save A Prayer, con juego de luces desde la pista y la grada, y Rio, ejemplos de glamour, sofisticación y elegancia. Tres términos que engarzan perfectamente con Duran Duran. Herederos de los 80 y con un legado de los que siempre duran y per-duran.

miércoles, 28 de octubre de 2026

Scooby-Doo siempre se cuela en la loca fiesta de Simple Plan

Dicen que la edad es un número. También dicen que una de las crisis en la que los hombres sufren más es la de los 50. Justo la cifra a la que van en camino los 'niños' de cuarenta y tantos que forman Simple Plan, quienes se conocieron en la escuela secundaria y llevan media vida juntos con la mochila cargada de ilusión y discos, nada menos que seis de estudio.

Simple Plan es la inmadurez convertida en música. La juventud al poder con un eterno Síndrome de Peter Pan. Un verano que no tiene fin encima de un monopatín. Música que invita a la positividad, aunque en el trasfondo esté presente la angustia y la frustración propia de la adolescencia. La paradoja mental de crecer.

Hace un año, Simple Plan tocó en España de la mano de The Offspring, hermanos mayores de este movimiento musical. Ahora han venido a Madrid como primeras espadas a la Plaza de Toros de Vistalegre bajo un sugerente nombre para la gira como 'Bigger Than You Think'.


Simple Plan + Neck Deep + Charlotte Sands en el Palacio Vistalegre (Madrid), 27 de octubre de 2026 

El lema era cierto: "más grande de lo que piensas". El pop-rock eurovisivo de la artista Charlotte Sands —con su característico pelo azul como un personaje de anime japonés— y los británicos Neck Deep abrieron la noche. Estos últimos con su punk popero muy influenciado por Green Day y una desbordante energía a cargo del guitarrista Matt West.

A las 21:20h saltaba el cuarteto de Montreal encabezado por el siempre divertido Pierre Bouvier. Sonaban I'd Do Anything, Nothing Changes, Shut Up!, Jump, que provocó saltos colectivos como si se tratara de un número circense, Jet Lag o Addicted. El inicio era repasar la playlist de cualquier representante de las generaciones X,Y y Z, y porque el alfabeto termina ahí. Tampoco su repertorio.

Simple Plan siempre se ha movido con alegría entre el pop y el punk, dos extremos que parecían irreconciliables y que viven una noche de baile de fin de curso con estos canadienses. Welcome To My Life, número uno en España en 2004, tenía que aparecer para dinamitar todo.

Simple Plan Madrid 2026

Summer Paradise era una tarde eterna al sol con amigos en la playa coreando Pedro a su amado Pierre, como acabó rebautizado el cantante esta noche, y Untitled (How Could This Happen To Me?) ponía el contrapunto con su melancolía trágica. Una hermosísima balada a piano interpretada con la dulzura que se merece y desde el fondo del escenario, junto a un graderío que veía embobado cómo Pierre trepaba hasta los vomitorios entonando el Million Pictures Of You. Esta escena hizo que el mayoritario público joven tomara sus selfis y vídeos ante su cercanía.

Astronaut demuestra lo bien que se mueven estos norteamericanos con las baladas y los medios tiempos, al igual que las versiones, como el All Star de Smash Mouth, Sk8er Boi de Avril Lavigne o el Mr. Brightside de The Killers. Todo ello anticipaba ese cachondo momento que es el What's New Scooby Doo?, la melodía con la que Warner Bros relanzó la serie animada Scooby Doo con Simple Plan como padrinos musicales, y que, con el paso del tiempo, se ha convertido en un baile de disfraces sobre el escenario. La primera parte de esta loca fiesta la cerraba Where I Belong.

Scooby Doo Simple Plan

 

 El bis contenía alguno de los éxitos más populares de la formación en estas casi tres décadas que les ha permitido arrastrar a muchos seguidores y ahora sumar a la nueva hornada surgida al calor de TikTok  y los videojuegos. Por todo ello, I'm Just A Kid era coreada y alargada al máximo. Un éxtasis que hizo que Chuck Comeau cediera las baquetas y se enfundara la camiseta de la selección de España de fútbol, mientras Jeff Stinco y Sébastien Lefebvre seguían con sus cuerdas, ajenos al ir y venir de su batería surfeando en volandas en la pista.

Tras esta catarsis grupal llegaba la sanadora This Song Saved My Life, que sirve de salvavidas emocional para esos pozos de depresión por los que podemos llegar a caer.


Ya son adultos y tampoco pretenden ser perfectos. Incluso habrá quien los tilde de comerciales o más pop que punk, pero demostraron que buscan la perfección a su manera. Con Perfect cerraron de nuevo en Carabanchel, dejándonos con una sonrisa nostálgica y la hermosa sensación de haber regresado, por un instante, al lugar donde las preocupaciones eran cosas de niños. Lo sentimos, no pueden ser perfectos, pero intentaron entretener, justo el mismo objetivo que esta crónica.


jueves, 15 de octubre de 2026

A Oasis, Kurt Cobain y a Charlize Theron les encantaba Teenage Fanclub

 No todo el mundo puede presumir de recibir halagos de los hermanos Gallagher, especialmente de Liam, cuando dijo que Teenage Fanclub era la "segunda mejor banda del mundo" por detrás de Oasis, obviamente. No es la única estrella que elogió a esta formación escocesa. Hasta Kurt Cobain se refería a ellos como "la mejor banda del mundo", ni siquiera nombraba a Nirvana en la ecuación. Cumplidos de calidad.

Aún así, Teenage Fanclub es uno de esos grupos de culto que contó con su mayor impacto comercial en la década de los 90, justo en la época en la que otros compatriotas recibían la misma atención del público: Simple Minds, que ya venía de romperla en los ochenta, Garbage -al menos su cantante Shirley Manson-, Texas, The Almighty, Travis, The Jesus And Mary Chain... Escocia estaba de moda en los 90. 'Braveheart' también ayudó en esa reconquista de su espacio.

Teenage Fanclub practica una música sanadora, un cruce entre el rock y el pop, entre lo indie y el folk. Un bonito barco de madera flotando entre aguas tranquilas. Una relajada merienda bajo unos rayos de sol en la Isla de Skye. Un sorbo de whisky al caer la noche. Los Beach Boys cambiando California por las Highlands. Eso es Teenage Fanclub.


Teenage Fanclub + Euros Childs en la Sala Lab/Wagon (Madrid), 15 de octubre de 2026 

En realidad queda muy escocés celebrar un concierto encima de la Estación de trenes de Chamartín. Un lugar idóneo para hacer 'Trainspotting' mientras alimentas tus adicciones, en este caso la música y nada menos que un repaso a la extensa discografía de la formación, desde 'A Catholic Education' (1990) hasta 'Do Not Dare To Dream' (2026). 

Antes había sido Euros Childs,  el galés que toca los teclados y canta para los propios TFC, el que dio la bienvenida a los primeros seguidores de la tarde. Minimalismo absoluto. Todo quedaba en casa en esta gira europea con un telonero tan familiar.  

Teenage Fanclub posee muchas particularidades, como el hecho de contar con varios miembros asumiendo el rol de vocalista, según el tema que se toque y un repertorio que ha ido variando el orden según la ciudad en la que tocaran, algo que se agradece en un panorama donde parece que muchas bandas descargan lo previamente grabado, por todo ello es un placer ver y oír las cuerdas de Norman Blake y Raymond McGinley.

It's All In My Mind, About You, Tired Of Being Alone, Alcoholiday, Tomorrow People, entre otras, representando esta última a lo más reciente de la cosecha del grupo, iban cayendo en el setlist elegido para Madrid casi sin mediar palabra, con ese aspecto de profesores de universidad que exhiben ahora. Reservados y callados, pero con una excelsa ejecución para que hablen los instrumentos. Pocas palabras y mucha música.

Era el momento de The Concept, ese tema que escuchaba el personaje de Charlize Theron en un bucle obsesivo durante la película 'Young Adult', la cual habla de idealizar y añorar el pasado mientras no se avanza en el futuro. Nostalgia pura. Una bonita metáfora para esta hermosa pieza que podría haber sonado constantemente esta noche.


Llegaba el desenlace con Neil Jung, Can't Feel My Soul y Everything Flows para cerrar, el mismo broche que en el resto de ciudades de la gira, aunque hayan cambiado el orden de las canciones en casi todos los conciertos, evidenciando que todo fluye en su luminosa música, por algo le gusta al mismísimo Liam Gallagher.


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